Saborea La Palma

Desde el momento en que los primeros colonizadores pisaron las oscuras arenas de la Isla de La Palma, para dejar su impronta para siempre, una de las principales características que han definido a esta pequeña gran isla ha sido el hecho de convertirse en crisol de culturas, fusionando en su ADN las distintas tradiciones de tres continentes: Europa, África y América. Como es natural, esta fusión de tradiciones se ha visto irremediablemente reflejada en la gastronomía local, tanto en los productos utilizados como en la forma de cocinar.

La población de La Palma, a lo largo de toda su existencia, ha sabido hacer un pequeño hueco a una infinidad de alimentos que han ido arribado a sus puertos; adaptándolos tanto a su particular geografía como a su climatología. La abundancia de agua, ha permitido que especies tropicales, como el mango, la papaya y especialmente el aguacate, arraiguen muy exitosamente.

La gastronomía de La Palma es esencialmente autónoma y de kilometro 0, se cocina y se come lo que la isla ofrece.

Buen ejemplo de todo lo dicho es el aguacate (La Palma posee aproximadamente el 55% de la superficie de cultivo del archipiélago), un invitado ya habitual a la mesa de los palmeros, ya en los días de nuestros abuelos, era corriente acompañar un buen vaso de vino con sabrosos pedazos de este fruto verde aderezado únicamente con un poco de sal. Y desde aquellos tiempos, la presencia de este nutritivo fruto se ha hecho cada vez más y más habitual en la cocina palmera.

Estas jornadas gastronómicas dentro de Saborea La Palma, pretenden reflejar todo lo que hemos comentado, así como convertirse en un punto de encuentro e intercambio de conocimientos y experiencias entre los distintos cocineros nacionales e internacionales invitados, y que la Isla de La Palma sirva de puente e innovación en el uso de este prometedor producto en la gastronomía nacional.